El primer mes del año siempre llega con la misma planilla mental: gimnasio, dinero, proyectos y una idea recurrente en la mente de jóvenes, familias y ejecutivos mexicanos: viajar. Pero la narrativa real cambió. En movilidad global, "quiero viajar" no es un plan, es un deseo. Un plan necesita tiempos, estrategia y ejecución. Y el 2026 no es un año casual en esta industria. Es el primer año completo de operación de la nueva mega-Embajada de Estados Unidos en la Ciudad de México y el año previo a la Copa del Mundo que organizarán Estados Unidos, México y Canadá. Si alguien de verdad tiene planeado tocar suelo estadounidense en 2026, leer esto en enero deja de ser buena idea para convertirse en ventaja competitiva. El ecosistema migratorio no se maneja con impulsos, se maneja con anticipación.
La inauguración operativa de la nueva sede diplomática es la pieza más comentada en el tablero. Muchos se preguntan si el cambio físico del edificio —y la inversión de casi mil millones de dólares— acelerará mágicamente el trámite. La respuesta corta es sí y no al mismo tiempo. Sí, porque el nuevo complejo fue diseñado para absorber mayor volumen de solicitantes, con una infraestructura más parecida a un aeropuerto que a una oficina gubernamental. Pero también no, porque la demanda sigue fuera de escala. Estados Unidos se volvió el destino natural de negocios, turismo médico, estudios y reuniones corporativas para miles de mexicanos cada trimestre. Aumentar ventanillas acelera el flujo, pero no elimina la fila cuando la fila es larga. En Tramitem proyectamos que quien inicie su trámite en el primer trimestre tiene más probabilidades de encontrar citas volátiles —esos huecos que se abren y cierran por ajustes operativos internos—. En cambio, quien decide "esperar a ver qué sale después de Semana Santa" suele aterrizar en un embudo estacional en verano y otro en otoño. La estrategia en migración funciona como en inversiones: el timing importa.
2026 también es el año donde el marco legal consular no cambia, pero la lectura operativa sí. El DS-160 sigue siendo el mismo formulario oficial de siempre, pero la forma en la que los oficiales estadounidenses interpretan coherencia interna se volvió más estricta desde 2023-2025. El 214(b), que es la sección de ley que permite negar visas cuando un solicitante no demuestra vínculos suficientes con su país, se mantiene intacto. Pero hoy el oficial ya llega con más contexto del solicitante gracias a verificación de empleo, historial de viajes, consistencia financiera y, para perfiles jóvenes, expectativas razonables de retorno. El Interview Waiver (renovación sin entrevista) seguirá siendo un mecanismo útil, pero no es automático: depende de la vigencia de la visa anterior y del análisis consular. La narrativa de "como ya tengo visa me la renuevan al instante" es financieramente peligrosa y técnicamente falsa.